13. Gestión del impuesto

Están obligados a presentar declaración los sujetos pasivos cuya cuota tributaria, determinada de acuerdo con las normas reguladoras del impuesto y una vez aplicadas las deducciones o bonificaciones que procedieren, resulte a ingresar, o cuando no dándose esta circunstancia, el valor de sus bienes o derechos, determinado de acuerdo con las normas reguladoras del impuesto, resulte superior a 2.000.000 de euros (art. 37 de la LIP).

Los sujetos pasivos están obligados a presentar declaración, a practicar autoliquidación y, en su caso, a ingresar la deuda tributaria en el lugar, forma y plazos que se determinen reglamentariamente (arts. 36 y 38 de la LIP).

Estos preceptos fueron derogados por la Ley 4/2008, de 23 de diciembre, por la que se suprime el gravamen del IP, se generaliza el sistema de devolución mensual en el IVA y se introducen otras modificaciones en la normativa tributaria, que eliminó la obligación efectiva de contribuir por el IP. Mediante el Real Decreto-Ley 13/2011, de 16 de septiembre, por el que se restablece el IP, con carácter temporal, ya que en un principio se contempla exclusivamente su restablecimiento para los años 2011 y 2012, han vuelto a restablecerse igualmente estos preceptos en la ley del impuesto, debiéndose presentar las consiguientes declaraciones, respectivamente, en 2012 y 2013. Durante 2014, 2015, 2016 y 2017, este impuesto sigue exigiéndose, puesto que las correspondientes leyes de presupuestos generales (la Ley 22/2013, de 23 de diciembre, de presupuestos generales del Estado para 2014, y la Ley 36/2014, de 26 de diciembre, de presupuestos generales del Estado para el año 2015, la Ley 48/2015, de 28 de octubre, de presupuestos generales del Estado para el año 2016 y el Real Decreto-Ley 3/2016, de 2 de diciembre, por el que se adoptan medidas en el ámbito tributario dirigidas a la consolidación de las finanzas públicas y otras medidas urgentes en materia social para 2017) prorrogaron para 2014, 2015, 2016 y 2017 la vigencia del impuesto, eliminándose, igual que ocurrió en 2013, la reimplantación de la bonificación del 100 % sobre la cuota íntegra del impuesto que se había previsto en el Real Decreto-Ley 13/2011, de 16 de septiembre, por el que se restablece el IP.

Mediante la Ley 6/2018, de 3 de julio, de presupuestos generales del Estado para el año 2018, publicada en el BOE de 4 de julio de 2018, con efectos desde el 1 de enero de 2018 se prorrogó de nuevo este impuesto, y para el año 2019 volverá a exigirse ya que el Real Decreto-Ley 27/2018, de 28 de diciembre, por el que se adoptan determinadas medidas en materia tributaria y catastral, publicado en el BOE del 29 de diciembre de 2018, una vez más contiene la misma previsión, esta vez con efectos desde el 1 de enero de 2019.

EJEMPLO 13

Una persona posee un patrimonio bruto por valor de 2.500.000 euros y, a efectos del impuesto, la base liquidable es de 500.000 euros. Su mujer tiene un patrimonio neto de 1.000.000 de euros y una base liquidable de 500.000 euros. ¿Están obligados a declarar?

Solución

El marido sí, ya que posee bienes y derechos por valor superior a 2.000.000 de euros, lo cual determina la obligación de presentar declaración conforme al artículo 37 de la LIP. Su mujer no deberá presentar la liquidación porque la base imponible es inferior al mínimo exento y no posee bienes por valor superior a 2.000.000 de euros, que es lo que determina que su marido sí debe declarar por el impuesto.