Cómo utiliza Hacienda el balance y la cuenta de pérdidas y ganancias del modelo 200 para detectar incoherencias

Cuando se habla del Impuesto sobre Sociedades, la atención suele centrarse en la base imponible, los ajustes extracontables, las deducciones o la cuota a ingresar. Sin embargo, el modelo 200 contiene mucha más información que permite a la Agencia Tributaria obtener una visión bastante completa de la situación económica y financiera de una empresa.
Entre la información que se debe cumplimentar en el modelo 200 se encuentran los datos del balance y la cuenta de pérdidas y ganancias de la empresa. Gracias a ellos, la Agencia Tributaria puede:
- Analizar la evolución económica de la empresa.
- Realizar comparaciones con ejercicios anteriores.
- Contrastar determinados datos con otras liquidaciones tributarias del contribuyente o con otras fuentes de información disponibles.
- Identificar determinadas situaciones que pueden requerir documentación adicional o actuaciones de comprobación.
Por qué le interesan a Hacienda el balance y la cuenta de pérdidas y ganancias
La información contable incluida en el Impuesto sobre Sociedades permite analizar aspectos como la evolución de las ventas, la estructura financiera, la rentabilidad, el endeudamiento o la composición del patrimonio empresarial.
Además, estos datos no se examinan de forma aislada. La Agencia Tributaria puede compararlos con ejercicios anteriores, con otras declaraciones tributarias presentadas por el contribuyente y con información procedente de terceros.
Esta forma de trabajar se encuadra en el Plan de Control Tributario de 2026 que insiste en el uso intensivo de herramientas de análisis de datos, automatización e inteligencia artificial para mejorar la identificación de riesgos fiscales y la selección de contribuyentes objeto de comprobación. Este enfoque permite detectar patrones, discrepancias y comportamientos atípicos a partir del balance y la cuenta de pérdidas y ganancias incorporada al modelo 200.
Por ello, una declaración correctamente presentada puede contener elementos que, sin constituir necesariamente una irregularidad, llamen la atención de la Administración.
Qué puede detectar Hacienda directamente a través del balance
Incrementos significativos de existencias
Las existencias suelen representar una de las partidas más relevantes en empresas comerciales e industriales. Aunque el balance incluido en el modelo 200 no permite conocer el detalle de los productos almacenados ni su valoración individual, sí permite conocer a Hacienda la evolución de esta partida con respecto a años anteriores.
La Agencia Tributaria puede analizar si la cifra declarada resulta razonable teniendo en cuenta el volumen de actividad de la empresa, la evolución de sus ventas y las características del sector en el que opera la empresa. La IA de la AEAT puede detectar rápidamente discrepancias con otras empresas del sector y un nivel de actividad similar.
Si se producen variaciones significativas de las existencias con respecto a ejercicios anteriores, la Agencia Tributaria puede iniciar comprobaciones destinadas a verificar la correcta valoración de las existencias. Sobre todo si estas variaciones reducen la base imponible de la empresa a través del asiento contable de variación de existencias.
Patrimonios netos reducidos o negativos
El patrimonio neto proporciona información sobre la evolución acumulada de los resultados de la empresa y sobre su situación financiera.
La existencia de pérdidas recurrentes o de fondos propios reducidos no constituye por sí misma una infracción tributaria. Sin embargo, puede motivar una revisión más detallada de determinadas partidas fiscales, especialmente cuando la entidad aplica créditos fiscales generados en ejercicios anteriores o mantiene bases imponibles negativas pendientes de compensación.
Además, determinadas situaciones de deterioro patrimonial continuado pueden tener consecuencias desde el punto de vista mercantil, lo que convierte esta información en un elemento especialmente relevante para la Administración.
Saldos relevantes con socios y administradores
Las operaciones entre la sociedad y sus socios o administradores suelen recibir una atención especial por parte de Hacienda.
Préstamos, créditos o determinadas partidas de financiación pueden poner de manifiesto relaciones económicas que posteriormente sean objeto de una comprobación de Hacienda.
Estas operaciones pueden resultar especialmente relevantes cuando tienen la consideración de operaciones vinculadas en los términos del artículo 18 de la LIS, que exige valorar las transacciones conforme al principio de libre competencia y establece determinadas obligaciones de documentación en función de las características de la operación.
Provisiones y deterioros de importe significativo
Las provisiones y los deterioros pueden tener un impacto importante tanto en el resultado contable como en la tributación de la entidad.
Cuando estas partidas presentan importes elevados o experimentan variaciones relevantes respecto a ejercicios anteriores, la Administración puede comprobar la documentación que sustenta la realización de estos asientos contables, que reducen la base imponible del IS.
Qué puede revelar la cuenta de pérdidas y ganancias
Variaciones bruscas en los márgenes empresariales
La cuenta de pérdidas y ganancias permite analizar la evolución de la actividad económica de la empresa.
Cambios significativos en los márgenes de explotación o en la rentabilidad pueden obedecer a circunstancias perfectamente justificadas, como incrementos de costes, cambios en la estrategia comercial o alteraciones del mercado.
No obstante, cuando estas variaciones son especialmente relevantes y no afectan a otras empresas del sector, pueden motivar solicitudes de información destinadas a comprender su origen.
Gastos financieros y limitaciones a su deducibilidad
Los gastos financieros constituyen una partida con una importante trascendencia fiscal dentro del Impuesto sobre Sociedades para muchas empresas.
El artículo 16 de la LIS establece, con carácter general, que los gastos financieros netos son deducibles con el límite del 30 % del beneficio operativo del ejercicio, garantizándose en todo caso la deducción de gastos financieros netos por importe de un millón de euros.
Por ello, cuando una empresa presenta gastos financieros elevados, Hacienda puede verificar si se han aplicado correctamente estas limitaciones y si existe coherencia entre las cifras contables declaradas.
La propia declaración permite comprobar si existen diferencias entre el resultado contable y la base imponible derivadas de la aplicación de esta limitación fiscal.
Resultados extraordinarios o poco habituales
La obtención de ingresos o gastos de carácter excepcional también puede requerir una revisión por parte de la AEAT.
Operaciones societarias, ventas de activos relevantes, indemnizaciones, deterioros extraordinarios o determinadas reestructuraciones empresariales pueden afectar significativamente al resultado del ejercicio y exigir una adecuada justificación tanto desde el punto de vista contable como fiscal.
Cómo cruza Hacienda esta información con otras declaraciones
El balance y la cuenta de pérdidas y ganancias adquieren una utilidad mucho mayor cuando se analizan conjuntamente con otras fuentes de información.
Entre los cruces que puede realizar la Agencia Tributaria destacan:
- Ventas declaradas en otras autoliquidaciones como en las declaraciones periódicas de IVA y su resumen en el modelo 390.
- Gastos de personal y retenciones declaradas en los modelos 111 y 190.
- Operaciones con terceros declaradas en el modelo 347.
- Evolución de determinadas partidas respecto a ejercicios anteriores.
- Ajustes extracontables incluidos en el propio modelo 200.
Estos análisis permiten detectar discrepancias o situaciones que justifiquen una revisión más detallada por parte de la AEAT de la información declarada.
En resumen, el balance y la cuenta de pérdidas y ganancias incluidos en el modelo 200 no constituyen simples anexos informativos. Forman parte de la información que la Agencia Tributaria utiliza para conocer la realidad económica de las empresas, realizar cruces de datos y seleccionar contribuyentes para posibles actuaciones de comprobación.
Por ello, la mejor estrategia es mantener una contabilidad fiel a la realidad económica, documentar adecuadamente las operaciones realizadas y garantizar la coherencia entre la información contable y fiscal declarada.
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José Ramón Fernández de la Cigoña Fraga
Colaborador del CEF.-





